
Contarlo para revivir.
Cuando tomé las mas de 800 páginas me pesó en las manos,supe que habían mas que letras e aventuras, mas bien la escencia GMM.Recuerdo haber pensado que sería complicado en cualquier lugar, claramente no era colección de bolsillo, entonces entendi: No es coincidencia su tamaño; el autor nos invita a un sillón cómodo no para contarnos una parte de su historia, sinó para que nos la relate.
El tema primordial era:
Para estar se necesita ser, es decir, hay que vivir para poder expresar, y no para ser una vil presencia con emociones, historias, colores, personas reprimidas, para darse la oportunidad de contarse como mejor uno lo haga, sabiendo distinguirse entre estar y ser. Vivir y vivirlo.
Sin vida no hay historias para contar.
Abramos el libro, tratemos de acomodar los dedos, sujetando dobladas las páginas anteriores, y con la otra mano un lápiz .O en el bolsillo.
Eso me gustó antes y después no:
"Ahora que los ladros perran, ahora que los cantos gallan,
ahora que albando la toca las altas suenas campanan;
y que los rebuznos burran y que los gorjeos pájaran,
y que los silbos serenan y que los gruños marranan,
y que la aurorada rosa los extensos doros campa,
perlando líquidas viertas cual yo lágrimo derramas
y friando de tirito si bien el abrasa almada,vengo a suspirar mis lanzos ventano de tus debajas."
Y esto si siempre:
..........."Los años volaban y no tenía ni la mínima idea de lo que iba a hacer de mi vida, pues había de pasar todavía mucho tiempo antes de darme cuenta de que aún ese estado de derrota era propicio, porque no hay nada de este mundo ni del otro que no sea útil para un escritor".
Porque así lo sentía antes.
Lo del párrafo lo viví, pero no para contarlo mucho.
Casi nada.